Las sedes del Museo de Bogotá y el Museo de la Ciudad Autoconstruida consolidan espacios de encuentro, reflexión y participación ciudadana, conectando memorias, territorios y experiencias para ampliar las narrativas sobre la vida, la historia y la cultura de la ciudad.
Marcando el inicio de un 2026 con amplias perspectivas de cara a la ciudadanía, el Museo de Bogotá con sus sedes -la Casa de los Siete Balcones y la Casa Sámano en el Centro Histórico- y el Museo de la Ciudad Autoconstruida en Ciudad Bolívar consolidan su apuesta por narrar la ciudad desde múltiples miradas, territorios y memorias. En conjunto, estos espacios fortalecen el diálogo entre pasado y presente, centro y periferia, patrimonio y vida cotidiana, posicionando al museo como un escenario vivo para la reflexión sobre lo urbano y lo ciudadano.
Desde sus sedes en el centro histórico, el Museo de Bogotá continúa apostando por la activación del patrimonio como escenario de encuentro ciudadano, reflexión y mediación cultural, a través de exposiciones, procesos pedagógicos, mediaciones y talleres y el Museo de la Ciudad Autoconstruida reafirma su apuesta por reconocer y visibilizar las memorias, saberes y procesos organizativos de las comunidades de Ciudad Bolívar, consolidándose como un museo de territorio, construido desde la participación comunitaria, que pone en valor la autoconstrucción, como parte fundamental de la historia de Bogotá.
Durante la vigencia 2025, se consolidaron las sedes del centro como espacios activos de diálogo ciudadano mediante exposiciones y eventos como la VI Noche de Museos de Bogotá y la III Noche Iberoamericana de Museos. En estas jornadas, ambos museos, junto a más de 80 espacios culturales de la ciudad, ofrecieron una amplia agenda artística y cultural gratuita que fomentó la apropiación ciudadana de los espacios culturales, en una noche que desbordó los muros del museo, extendió la experiencia museal y abrió puertas al intercambio y al diálogo vecinal.
La jornada, impulsada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural — IDPC y la Mesa de Museos de Bogotá, permitió que el público volviera a mirar la ciudad desde su patrimonio y que los museos se reconocieran en su relación con lo cotidiano a través del encuentro entre el arte, la memoria y la vida urbana. Las artes y el intercambio de experiencias convirtieron la ciudad en un gran museo abierto y en las montañas del borde sur, en el Museo de la Ciudad Autoconstruida, visitantes de todas las edades se encontraron alrededor de una olla comunitaria, rodeada de artes vivas, consolidando este espacio como referente de museo comunitario y de territorio.
De igual manera, los museos avanzaron en su apuesta por ampliar y diversificar sus públicos con exposiciones como el Cuarto Salón de Artistas Arte a la Calle 2025, en el que los asistentes pudieron acercarse a aquellos que han retratado la ciudad desde el espacio público, integrando sus obras a las narrativas que construye el Museo de Bogotá.
Igualmente en el marco de la implementación del Plan Especial de Salvaguardia — PES de la Cultura Bogotana de los Usos y Disfrutes de la Bicicleta, entre el 2024 y el 2025 la Casa 7 Balcones albergó Rodar Juntas, muestra construida colectivamente que reconoce a las mujeres como protagonistas de la cultura bogotana de la bicicleta. La exposición Pabellón Libertad en la Casa Sámano cerró un ciclo de ocho meses en los que recibió a más de 28.000 visitantes, explorando las vivencias de personas privadas de la libertad y proponiendo reflexiones en torno a la justicia restaurativa, la memoria, el castigo, el encierro y las libertades.
En el Museo de la Ciudad Autoconstruida, además de exposiciones como Del Museo al Territorio: Volver al Inicio y la celebración de su cuarto aniversario, se desarrollaron convocatorias dirigidas a colectivos, organizaciones y procesos locales para hacer parte de su programación educativa, cultural y artística, fortaleciendo la participación comunitaria y celebrando las narrativas e historias del territorio. Durante las fiestas decembrinas se realizaron talleres de cianotipia (memoria barrial) que transformaron fotografías familiares en archivos vivos.
De cara al futuro, los museos apuestan por afianzar su impacto cultural y territorial mediante la consolidación de sus sedes como espacios activos de participación ciudadana, el fortalecimiento de procesos comunitarios en Ciudad Bolívar, el aumento de públicos diversos y la implementación de programaciones y exposiciones que amplíen las narrativas sobre la ciudad. Estos avances reafirman el compromiso del museo con una visión incluyente, crítica y descentralizada de la memoria urbana.
«El Museo de Bogotá y el Museo de la Ciudad Autoconstruida continúan fortaleciendo sus apuestas por una ciudad contada desde sus territorios, memorias y ciudadanos, consolidándose como plataformas culturales que conectan historias, comunidades y reflexiones sobre lo que somos y, sobre todo, sobre lo que estamos construyendo como ciudad”, señala Diego Parra, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, destacando que estos espacios de los bogotanos, que también son una ventana al mundo, deben seguir potenciando su capacidad de ser escenarios de narrativas diversas, multiculturales e incluyentes.
Durante 2026, los museos desarrollarán un calendario expositivo y de activaciones pedagógicas que integran el patrimonio, la memoria, las artes, las culturas y los saberes, atravesando el corazón de los bogotanos al apelar a su identidad, a sus historias y a los vínculos profundos que construyen con la ciudad, más allá de barreras y paradigmas.
El Museo de Bogotá – MDB tiene un proyección de 82 actividades educativas y culturales para el 2026, así como el Museo de la Ciudad Autoconstruida donde también se realizarán 82 actividades, de este tipo, a lo que se agregarán las mediaciones de las respectivas exposiciones en cada sede, como parte de un ejercicio que seguramente superará el número de visitas recibidas durante el 2025 en las tres sedes: 157.189 personas.



















