El trabajo articulado entre el gobierno distrital y nacional no solo garantiza la conservación del patrimonio, sino que resignifica estos espacios como ejes fundamentales para la memoria, la cultura y la comunidad
El Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – IDPC sigue avanzando en la ejecución del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP), alcanzando un 44% de cumplimiento en la recuperación de este Bien de Interés Cultural de la Nación. Este hito ha sido posible gracias a una inversión superior a 262.000 millones de pesos, aportados por el Gobierno Nacional, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de Salud – SDS y el IDPC.
El PEMP es el instrumento de planificación y gestión que orienta las acciones necesarias para la conservación, restauración y uso sostenible del patrimonio cultural. Su implementación abarca intervenciones arquitectónicas, adecuación de infraestructuras y la integración de la comunidad en el proceso de resignificación del espacio, garantizando su protección y puesta en valor.
Desde su designación como Ente Gestor Transitorio – EGT, el IDPC ha liderado el seguimiento y supervisión de cada obra, asegurando el cumplimiento de los estándares técnicos y patrimoniales. En este esfuerzo trabajan de manera articulada la Secretaría Distrital de Salud, el Ministerio de las Culturas y RenoBo, consolidando un modelo de intervención que respeta la historia del lugar y lo proyecta hacia el futuro.
Este año, el IDPC continuará impulsando la recuperación del patrimonio desde el fortalecimiento de la apropiación social y la divulgación del proceso de restauración. A través de programas como Casa Abierta, bicirecorridos, talleres infantiles y diálogos comunitarios, se ampliará el impacto de la estrategia en los barrios aledaños, fomentando el sentido de pertenencia y la participación ciudadana.
Los recorridos patrimoniales, como los bicirecorridos y caminatas guiadas, no solo acercan a la ciudadanía a la historia y el valor cultural del patrimonio, sino que también promueven su cuidado y apropiación. Estas actividades permiten que la comunidad conozca de primera mano los avances en la restauración y genere un vínculo con estos espacios históricos.

Por otro lado, los laboratorios sociales son espacios de experimentación colectiva donde la ciudadanía, académicos y gestores culturales pueden debatir y proponer nuevas formas de uso y resignificación del patrimonio. Estas iniciativas fomentan la memoria colectiva y la cocreación de proyectos que impactan de manera positiva en el entorno, asegurando que la recuperación del patrimonio no sea solo una acción arquitectónica, sino también un proceso social incluyente.
En línea con la estrategia Barrios Vivos del Plan de Desarrollo de Bogotá, se desarrollarán nuevas acciones de activación y gestión social y actividades de memoria que permitirán fortalecer el tejido social y cultural del entorno. La recuperación del patrimonio no solo se refleja en la inversión y en el avance de las obras, sino también en la participación activa de la comunidad. Desde 2022, más de 6.600 personas han sido parte de actividades de gestión, activación y divulgación del proyecto, de las cuales 1.624 participaron entre 2024 y 2025.
El patrimonio cultural es más que un testimonio del pasado: es un símbolo de la historia e identidad de Bogotá. Su recuperación es un compromiso con la ciudad y con las futuras generaciones, asegurando que estos espacios sigan siendo lugares vivos, accesibles y significativos para todos.