En el marco del Día Internacional de los Monumentos y Sitios, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – IDPC, puso sobre la mesa un mensaje contundente: la protección del patrimonio exige respuestas inmediatas y procesos eficientes. Así lo destacó su director, Diego Parra Cortés, durante el encuentro Patrimonio Vivo y Respuesta de Emergencia, organizado por el Comité Nacional de Monumentos y Sitios – ICOMOS Colombia y la Sociedad Colombiana de Arquitectos – SCA.
Desde el Auditorio Gabriel Serrano Camargo, Parra presentó un caso que ilustra el giro en la gestión institucional: la atención de un incidente en el barrio La Candelaria que comprometió la estructura de un inmueble patrimonial, luego de que un vehículo de recolección de basuras impactara uno de sus muros.
La respuesta fue inmediata. En articulación con el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá y el Instituto Distrital de Gestiòn de Riesgos y Cambio Climático – IDIGER, el IDPC no solo hizo presencia en el lugar, sino que logró emitir un concepto técnico de “primeros auxilios” en apenas 14 minutos, un tiempo sin precedentes en este tipo de trámites.
“Los tiempos del patrimonio no pueden ser los de la burocracia. No podíamos esperar semanas o meses mientras un inmueble colapsaba. Actuamos en 14 minutos porque nuestra prioridad es proteger la vida y la memoria de la ciudad”, afirmó Parra.
Menos trámites, más acción
Este caso no es aislado. Hace parte de una transformación más amplia que el Instituto viene implementando para eliminar barreras administrativas y acercar la gestión patrimonial a la ciudadanía.
Hoy, procesos que antes podían tardar hasta dos años se resuelven en cerca de dos meses. Estrategias como la “Aprobatón” han permitido destrabar decenas de trámites en una sola jornada —hasta 45—, con casos atendidos en tiempos récord de 22 minutos.
A esto se suma un enfoque integral: el IDPC no solo aprueba intervenciones, sino que acompaña técnica y jurídicamente a los propietarios, participando incluso en el diseño de los proyectos de restauración. La meta es clara: garantizar intervenciones sostenibles, viables y respetuosas con los valores patrimoniales.
Resultados que impactan la ciudad
Las cifras respaldan este cambio de enfoque. Desde junio de 2025, el Instituto ha viabilizado cerca de 3.800 proyectos de intervención, una cifra histórica que busca frenar el deterioro de bienes en riesgo y activar su conservación.
Más allá de los números, el mensaje apunta a una visión renovada del patrimonio: una que pone en el centro a las personas.
“No se trata solo de proteger edificaciones. Se trata de entender para quién lo hacemos: para la gente. El patrimonio es memoria viva y, como tal, necesita respuestas a la altura de su importancia”, concluyó Parra.
Con estos avances, el IDPC busca consolidarse como un aliado estratégico de la ciudadanía, demostrando que es posible proteger el pasado con la eficiencia que exige el presente.





