En esta franja urbana, que corresponde al límite noroccidental del área de aplicación del PEMP del Centro Histórico, se hacen visibles muchas de las tensiones del centro expandido: comercio informal, ruido ambiental, deterioro físico, pero también apropiación ciudadana, redes de cuidado y disputas por el espacio público. Aunque el Cementerio Central tiene su propio PEMP, esta zona adyacente comparte problemas estructurales: ausencia de regulación efectiva, desarticulación institucional, y uso intensivo del espacio sin reglas claras. El PEMP-CHB propone aquí una estrategia de intervención integral con participación de residentes, comerciantes y actores culturales. No es un borde sin historia: es una zona estratégica donde se juega buena parte del futuro del centro.