En línea con su compromiso ético y el respeto por los recursos públicos de Bogotá, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural ratifica su política de cero tolerancia ante la corrupción. Con el propósito de garantizar una gestión pública transparente, íntegra y participativa, la entidad cuenta con un riguroso Protocolo para la Atención de Denuncias de Actos de Corrupción, una herramienta pedagógica y de control diseñada para que la ciudadanía y los servidores públicos reporten cualquier irregularidad de manera segura, confiable y con plenas garantías.
Este protocolo establece las directrices formales para identificar, reportar y procesar conductas que atenten contra la moralidad administrativa. El documento define con claridad aquellas acciones que se consideran actos de corrupción —tales como el cohecho, el peculado o el tráfico de influencias— y fija las reglas claras para el manejo de quejas relacionadas con inhabilidades, incompatibilidades o conflictos de interés por parte de los colaboradores de la institución.
Para activar este mecanismo, el IDPC ha dispuesto diversos canales accesibles que garantizan la confidencialidad y el anonimato del denunciante si este así lo requiere, ya que todas las solicitudes son registradas rigurosamente en los sistemas Bogotá Te Escucha y Orfeo. En el entorno virtual, las personas pueden interponer sus reportes a través del portal web oficial de Bogotá Te Escucha o mediante el correo electrónico institucional disciplinarios@idpc.gov.co. Asimismo, se encuentran habilitados el canal telefónico, comunicándose a la Línea 195 o al teléfono directo (601) 3550800 (extensión 5003), y el canal presencial, asistiendo directamente a la sede Casa Pardo, ubicada en la Calle 12B No. 2 – 91. Una vez radicado el caso, la Oficina de Control Disciplinario Interno es la dependencia encargada de adelantar la investigación correspondiente y emitir una respuesta en un plazo máximo de 15 días hábiles.
El propósito central de la implementación de este mecanismo es estandarizar la recepción y el seguimiento de las quejas, asegurando que cada caso se tramite bajo el estricto cumplimiento de la normativa legal vigente. De esta manera, el IDPC busca promover la transparencia al empoderar a la ciudadanía con herramientas eficaces para vigilar el patrimonio público; proteger al denunciante mitigando riesgos mediante reservas de seguridad; y garantizar la inclusión a través de una atención preferencial con enfoque diferencial, asegurando la accesibilidad total para grupos vulnerables, personas con discapacidad, personas mayores, niños y niñas.
Con la consolidación de estas herramientas, la protección del patrimonio cultural de Bogotá no solo implica salvaguardar su historia y sus monumentos, sino también defender la honestidad y la transparencia en la administración de sus recursos. La entidad invita a toda la ciudadanía a apropiarse de estos canales de control social, recordando que la construcción de una ciudad más justa, transparente y consciente de su memoria es un compromiso que se lidera y se cumple de manera colectiva.





