Fotos: Secretaria de Cultura Recreación y Deporte
La Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y con el apoyo del Instituto Distrital de las Artes – Idartes; el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural; y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, entrega a la ciudad la escultura La Rockera como parte de una apuesta por promover el arte en el espacio público y fortalecer la relación entre las expresiones artísticas y los lugares emblemáticos de la capital.
El monumento instalado en el Parque Metropolitano Simón Bolívar en homenaje a los 30 años del Festival Rock al Parque se suma a iniciativas como Umbral, del artista bogotano Carlos Castro Arias, en reconocimiento al cuerpo médico y al personal de la salud que perdió la vida durante la pandemia del Covid-19, y a las intervenciones artísticas en TransMilenio que están consolidando el sistema de transporte como una gran galería de arte urbano a cielo abierto.
La Rockera, creación del artista bogotano Rafael Melo, conocido como Maquiamelo, representa a una mujer como figura icónica de las juventudes y de la identidad del festival. Realizada en bronce mediante la técnica de cera perdida, La Rockera mide 3,87 metros de altura (incluido su pedestal en granito) y tiene un peso estimado de 1.200 kilogramos. Su instalación permanente quedará ubicada en el Parque Metropolitano Simón Bolívar, en el acceso por la calle 63.
“Hace 30 años, Bogotá decidió abrir un espacio para que el rock tuviera una casa. Y esa casa terminó siendo mucho más grande que un escenario: una escuela, un lugar de encuentro, una manera de reconocernos todos en Bogotá, de aprender a convivir. Hoy Bogotá tiene una mujer de bronce para recordarnos que aquí también se hizo historia a punta de guitarra, de canciones, de rebeldía y de libertad” Indicó el alcalde Carlos Fernando Galán. Alcalde mayor de Bogotá.
La historia de La Rockera comenzó mucho antes de llegar al parque. La inspiración apareció durante una de las ediciones recientes del Festival Rock al Parque. Maquiamelo cuenta que estaba viendo la presentación de la banda española Bala, dúo gallego de grunge y stoner rock, cuando observó a una joven en medio del pogo entre el público. Llevaba el cabello negro y unos audífonos intervenidos con taches.
La imagen se quedó en su cabeza. Esa misma noche comenzó a hacer apuntes y posteriormente llevó la idea a la plastilina. La sensación fue inmediata: aquella figura tenía que convertirse en una obra de gran formato en Bogotá.
“Quiero que Bogotá celebre los 30 años de Rock al Parque y que tenga una rockera que represente lo que somos todos los rockeros”, señaló Maquiamelo.
Desde ese momento comenzó a tomar forma la idea de donar la escultura a la ciudad para celebrar la identidad del festival y de los millones de rockeros que a lo largo de tres décadas se han encontrado alrededor de la música, el disfrute, la actitud y la posibilidad de compartir.
Una mujer como símbolo de la actitud rockera
La elección de una figura femenina también recoge una mirada del artista acerca del papel que las mujeres han ganado dentro de la escena musical.
“Así como se ha representado la belleza siempre con la mujer, también creo que la actitud rockera la puede representar muy bien y más que bien, una mujer”, explica.
En la escultura confluyen además diferentes elementos asociados a la estética y a la cultura rock: los audífonos, los taches, la estrella en el ojo y otros detalles. La obra incorpora también una placa conmemorativa que reúne los nombres de bandas invitadas, internacionales, nacionales y distritales, como reconocimiento a quienes han construido la historia del festival. Un código QR integrado al pedestal permite ampliar la interacción del público con la pieza.
Carolina Portela, guitarrista de la banda colombiana de heavy metal Highway, celebra que con La Rockera se reconozca y reivindique el papel de las mujeres en la construcción de la historia de la música y de la identidad rockera de Bogotá. Para la artista, la presencia femenina ha sido fundamental en el desarrollo de la escena musical de la ciudad:
“El rol de la mujer en el rock de la capital ha sido darle un sentir desde las ideas y desde lo femenino, y cuidar esos procesos que se han construido desde la ciudad y los barrios para ganarse un lugar importante en la escena musical. Sé que la ciudadanía se va a apropiar de la obra, porque todos hemos crecido con el festival”.
De las balas al bronce: transformar un símbolo de violencia en monumento público
La escultura fue elaborada a partir de balas recicladas, un material que Maquiamelo decidió transformar para darle un nuevo significado. En el proceso se utilizaron aproximadamente 30 mil proyectiles de diferente calibre.
“Toda la Rockera está hecha a base de balas. Quiero que tengan otro uso; que estas balas pasen a ser arte y no que tengan que ser otra vez instrumento de muerte”, explica.
Para el artista, el proceso de creación también está cargado de memoria. Por eso decidió realizar la fundición de la obra en un taller ubicado en el barrio San Jorge, frente al Parque Zonal Villa Mayor, en la localidad de Puente Aranda, un lugar que, según relata, tiene una fuerte carga simbólica al funcionar en el pasado como una fosa común del Cementerio del Sur, donde fueron enterrados cientos de cuerpos sin identificar.
“Frente al taller donde se fundió la Rockera queda este lugar donde cada lunes familiares y devotos se reúnen para rendir tributo con oraciones, velas encendidas y bolsas de agua en memoria de las personas que fueron enterradas allí como NN. Todo este simbolismo va cargando la obra, que no se construye solamente en la mente; la construyes en la galería, en el espacio, en el museo, en el taller, en el barrio”, dice.
Así, Rockera reúne varias capas de significado: nace de una experiencia vivida en Rock al Parque, se construye desde el oficio escultórico, transforma un material asociado a la violencia y finalmente busca llegar al lugar donde nació y se ha desarrollado el festival: el Parque Metropolitano Simón Bolívar.
Un escultor formado entre la academia, los museos y el oficio
El artista cuenta que desde los 12 o 14 años tuvo claro que quería dedicarse al arte. Una visita a una exposición junto a su padre fue determinante para tomar esa decisión. Su formación ha sido híbrida: pasó por estudios de arte y escultura, pero también desarrolló buena parte de su aprendizaje desde la práctica, los museos, los viajes y el trabajo directo con materiales. Se reconoce especialmente como escultor y considera que la tridimensionalidad plantea un reto permanente.
Foto: Andrea Gamboa Be.
Su trayectoria está marcada por la experimentación con distintos materiales y lenguajes, aunque las cabezas y los retratos han sido motivos centrales de su producción. Es reconocido por sus series de cabezas reducidas y por una producción que también ha explorado la pintura y el collage. Su trabajo ha circulado por Colombia, Estados Unidos, Chile, Italia y otros escenarios internacionales.
Su espíritu rockero y su deseo de crear para la ciudad una escultura de gran formato lo acercó a la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte para presentar la propuesta de Rockera como homenaje al festival en sus tres décadas de historia.
“La Rockera es un homenaje a las rockeras, los rockeros, los gestores culturales y los públicos que durante treinta años han mantenido vivo Rock al Parque. Es también un reconocimiento a la ciudad, a la apropiación creativa de los parques y a la importancia del arte en el espacio público. Rock al Parque está en la memoria y el corazón de Bogotá. Sus treinta años de historia reflejan el compromiso de la ciudad con la cultura, el arte y la música, así como con la posibilidad de encontrarnos desde la diversidad y expresar libremente nuestras identidades. La administración del alcalde Carlos Fernando Galán ha hecho una apuesta seria y con resultados porque entiende que invertir en cultura es invertir en el espíritu de una sociedad”, señaló Santiago Trujillo, secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá.
Rock al Parque no es solamente un festival de música; es parte de la memoria cultural de la ciudad y una experiencia compartida por varias generaciones. La invitación con este monumento es entender este evento anual como un patrimonio vivo de la ciudad.
“La nueva escultura será declarada como bien de interés cultural, por su carga simbólica y por lo que representa para la ciudad y su valor estético e histórico al ser parte de la conmemoración de los 30 años de Rock al Parque”, explicó Edgar Andrés Figueroa, subdirector de Protección e Intervención del Patrimonio del IDPC, entidad que respaldó la creación artística del escultor y aportó en el diseño conceptual para que el pedestal de la escultura incluyera una placa con un código QR conectado al archivo histórico con la lista de todas las bandas que han participado en Rock al Parque desde 1995.
Más que representar una época o una escena musical, La Rockera materializa una memoria compartida: la de las bandas, los públicos, las generaciones y las historias que durante 30 años han hecho de Rock al Parque un acontecimiento cultural de Bogotá y uno de los festivales al aire libre y gratuitos más reconocidos en América Latina.


