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Instituto Distrital de Patrimonio Cultural

La Iglesia de Las Cruces se acerca a sus cien años con fachadas intervenidas

La Iglesia de Las Cruces se acerca a sus cien años con fachadas intervenidas

La Iglesia de Las Cruces se acerca a sus cien años con fachadas intervenidas

La Iglesia de Las Cruces se acerca a sus cien años con fachadas intervenidas

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El IDPC concluyó los trabajos de conservación de las fachadas del templo, construido entre 1917 y 1927. Durante mes y medio se atendieron deterioros en el ladrillo y la piedra arenisca, materiales que también conservan parte de la historia productiva del barrio.

El Instituto Distrital de Patrimonio Cultural ― IDPC finalizó el pasado 16 de octubre la intervención de las fachadas de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Las Cruces, un Bien de Interés Cultural del Centro Histórico de Bogotá que se prepara para cumplir cien años de construcción en 2027. Durante mes y medio, el Equipo de Intervención de Fachadas adelantó labores de limpieza, consolidación y protección que alcanzaron aproximadamente el 70 % del inmueble, mediante un trabajo conjunto con la parroquia.

La intervención permitió atender distintos deterioros acumulados en las superficies del templo, ubicado frente al parque principal de Las Cruces y junto a la carrera Séptima. La exposición al tráfico y a las condiciones ambientales había provocado depósitos de polvo, tierra y contaminación sobre sus fachadas, a los que se sumaban líquenes, algas, vegetación de pequeño porte, manchas, grafitis y afectaciones relacionadas con la presencia de palomas. En los sectores inferiores también se identificaron daños asociados con la acumulación de residuos y el uso de algunos espacios como puntos sanitarios, que favorecen la presencia de sales y aceleran el deterioro de los materiales.

Antes: Vista general de la fachada frontal de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Las Cruces antes de la intervención, mostrando acumulación de suciedad y contaminación en el ladrillo y la piedra.
Después: Fachada principal de la Iglesia de Las Cruces restaurada y limpia tras los trabajos de conservación en su estructura de ladrillo y piedra arenisca.

Uno de los mayores desafíos fue intervenir el ladrillo sin afectar sus características originales. Este material tiene un valor particular en la iglesia, diseñada por el arquitecto Arturo Jaramillo Concha y construida entre 1917 y 1927, pues buena parte de sus ladrillos de tonos rojizos y terracotas fueron elaborados en los chircales del propio barrio. Según el equipo técnico, entre los materiales utilizados se encuentra la producción de la fábrica de Ricardo Calvo, vinculada con la actividad ladrillera que hizo parte de la historia de Las Cruces.

Durante los trabajos, el equipo pudo reconocer con mayor detalle la precisión del diseño arquitectónico del templo. En los accesos, los contornos de las ventanas, los muros y los remates superiores se identificaron piezas de ladrillo trabajadas específicamente para ocupar su lugar dentro de la composición. Esta particularidad exigió procedimientos cuidadosos, especialmente en los sectores donde algunas piezas presentaban pérdida de cohesión.

Técnicos de restauración del IDPC sobre andamios realizando labores de limpieza y lavado controlado en la fachada de ladrillo de la Iglesia de Las Cruces.
Fachada principal y cúpula de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Las Cruces durante los trabajos de restauración, vista desde la plaza.
Restaurador trabajando sobre la base de piedra arenisca y la mampostería de ladrillo de la Iglesia de Las Cruces.

Para conservarlas se realizaron lavados controlados con cepillos de cerdas plásticas, evitando herramientas y procedimientos abrasivos que pudieran comprometer los materiales. También se aplicó puntualmente silicato de etilo para consolidar superficies deterioradas. En la piedra arenisca de los sectores inferiores se emplearon morteros de protección a base de cal, concebidos como una barrera reversible frente a nuevas afectaciones. Adicionalmente, se instalaron algunas barreras para reducir la permanencia de palomas en determinados elementos arquitectónicos.

Los trabajos se desarrollaron mediante un acuerdo de corresponsabilidad entre el IDPC y la parroquia, encabezada por el padre Fabio Sepúlveda. La parroquia aportó parte de los materiales y facilitó espacios para el desarrollo de las labores, mientras que el Instituto dispuso equipos, materiales y personal técnico y profesional especializado. Esta articulación permitió ampliar el alcance de la intervención en un inmueble cuya escala y características arquitectónicas hacen especialmente exigentes las labores de conservación.

Aunque la intervención concluyó, el cuidado de las fachadas requiere continuidad. La exposición a la contaminación, la presencia de aves y las condiciones de uso del espacio público siguen representando desafíos para la protección del inmueble. Por ello, el equipo técnico señala la importancia del mantenimiento y de la articulación entre distintas entidades para atender las situaciones del entorno que inciden en su conservación.

Vista de la nave lateral y las ventanas de la Iglesia de Las Cruces con sus fachadas intervenidas y limpias.
Baranda de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Las Cruces limpia.

A las puertas del centenario del edificio actual, los trabajos realizados permiten conservar una parte significativa de sus materiales originales y de los detalles arquitectónicos que caracterizan a la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Las Cruces. Su ladrillo, producido en buena medida en el propio barrio, mantiene además un vínculo material con la historia de los oficios y las transformaciones urbanas de este sector de Bogotá.

¡Restaurar el patrimonio inmueble representativo de la ciudad nos permite reconocer sus valores en cada pieza que lo constituye, te invitamos a apreciar esta labor poniendo en tu mirada cada detalle de Las Cruces y de su contexto!