En la sesión Tejo lo común, Diego Parra habló con gestores, consejeros y consejeras del Sistema Distrital de Arte, Cultura y Patrimonio sobre el papel de las comunidades en la protección de la memoria de Bogotá.
El director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – IDPC, Diego Parra, participó en la sesión Tejo lo común de la Escuela AURA, realizada este miércoles 4 de noviembre en el auditorio La Paz de la Universidad ECCI.
La Escuela AURA es una iniciativa de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte para la formación de líderes, lideresas, consejeros y consejeras del Sistema Distrital de Arte, Cultura y Patrimonio. Es un espacio para aprender, conectar y convertir ideas en acciones que transformen la ciudad.
Durante la sesión, el director dialogó con los asistentes sobre los retos de la protección del patrimonio, las herramientas que tiene la ciudadanía para participar en su conservación y el papel de las comunidades en su reconocimiento y apropiación.
«El patrimonio cultural no vive solamente en los edificios, monumentos o lugares históricos. También está en nuestras tradiciones, en los oficios, en las expresiones artísticas y en las memorias que construimos y compartimos como sociedad», afirmó Parra.
¿Un mural puede ser patrimonio?
Uno de los temas que surgió en el diálogo fue si una pared con 50 años de historia, que además tiene un mural sobre la fundación del barrio, podría ser reconocida como bien patrimonial. El director respondió que sí: los murales hacen parte del patrimonio cultural mueble y, dependiendo de su técnica, su autor, su historia y lo que representan, pueden ser declarados.
Patrimonio y turismo cultural
Frente a las inquietudes sobre la relación entre patrimonio y turismo, y el ecosistema económico y social que se forma alrededor de los bienes patrimoniales, Parra afirmó que el turismo es clave, pero debe ser controlado, pues algunas experiencias se han desbordado. Por eso, explicó, los Planes Especiales de Manejo y Protección- PEMP incluyen un capítulo completo sobre formación y divulgación en torno al turismo.
Más allá de las declaratorias
Para el director, proteger el patrimonio implica ir más allá de las declaratorias y los instrumentos normativos. Requiere, dijo, reconocer, acompañar y fortalecer los procesos comunitarios que mantienen vivas las tradiciones, los conocimientos y las memorias de la ciudad.
Parra explicó que el IDPC no es la entidad que declara el patrimonio. Esa decisión le corresponde al Consejo Distrital de Patrimonio Cultural, una instancia en la que participan representantes de la sociedad civil, expertos, delegados y algunas entidades. Cualquier persona o comunidad puede presentar una solicitud, y son los consejeros quienes deciden si se declara o no. Si la respuesta es negativa, la solicitud puede volver a presentarse a nivel distrital, nacional e incluso mundial.
«Como generación tenemos la responsabilidad de cuidar ese legado y garantizar que quienes vienen después de nosotros puedan conocerlo, disfrutarlo, apropiárselo y transmitirlo», señaló.
Para terminar, agradeció a los asistentes por sus preguntas y aportes, y destacó el trabajo que realizan desde sus territorios. «Su liderazgo nos recuerda que no estamos solos en esta tarea y que, trabajando juntos, podemos mantener viva la memoria de nuestra ciudad», concluyó.


