¿Cómo se logra que las oportunidades laborales en el Distrito sean para todos? ¿Qué significa realmente un espacio incluyente para la ciudadanía? Con estas preguntas de fondo, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural – IDPC abrió sus puertas en un espacio de Diálogo Ciudadano para rendir cuentas sobre la gestión de su talento humano, la transparencia en los concursos públicos y los avances en accesibilidad e inclusión laboral.
Gracias al mérito: ¿cómo se llega a trabajar al IDPC?
Uno de los temas que más interés despertó entre los asistentes fue el camino para acceder a un empleo público en el Instituto. Actualmente, el IDPC cuenta con una planta global de 77 cargos, de los cuales 64 corresponden a la carrera administrativa. Durante la jornada, el equipo explicó cómo funcionan las convocatorias públicas administradas a través de la plataforma SIMO de la Comisión Nacional del Servicio Civil – CNSC, destacando el caso de la Convocatoria Distrito Capital 6, en la que la entidad ofertó un total de 34 vacantes (28 en modalidad abierta para cualquier ciudadano y 6 destinadas al ascenso de sus propios funcionarios).
Los frutos de este proceso ya son una realidad: a la fecha, 31 personas se han posicionado en sus cargos tras superar los filtros del concurso y ser seleccionadas de las listas de elegibles, quedando únicamente tres vacantes pendientes del trámite final. Más allá de los números, el mensaje central para la ciudadanía fue de tranquilidad y confianza, recordando que ingresar al sector público es un derecho al que se accede mediante el mérito, la transparencia y la igualdad de oportunidades para todos.
Así mismo, más allá de las cifras de vinculación laboral, el otro centro de la conversación estuvo en la atención a personas con discapacidad y la eliminación de barreras, tanto para los visitantes como para los mismos trabajadores de la entidad.
Bajo la premisa de que «los ajustes razonables son soluciones concretas para que nadie se quede por fuera», el IDPC destacó que la inclusión no es solo un trámite, sino una adaptación constante a las necesidades de la gente:
- Atención adaptada: Si bien existen canales digitales y presenciales habituales, cualquier ciudadano que requiera una asesoría particular o en un formato accesible puede solicitarla libremente para acceder a los servicios de la entidad.
- Inclusión interna: Para sus colaboradores con discapacidad, el Instituto avanza en rutas de activación interna, flexibilización de entornos laborales y herramientas tecnológicas o físicas adaptadas a sus funciones.
También, bajo la lógica de garantizar los derechos de la ciudadanía, iniciando con una mirada hacia adentro y un análisis que permita fortalecer las capacidades propias, el IDPC viene adelantando un proceso integral que empieza con la preparación de sus equipos, capacitando al personal en Lengua de Señas Colombiana (LSC) junto al SENA y trabajando de la mano con la Veeduría Distrital para brindar un trato cada vez más digno y cercano.
Esta transformación también se siente en los espacios físicos e institucionales. La entidad ha invertido en la adecuación de sus sedes bajo la norma técnica colombiana de accesibilidad y ha adaptado el Museo de Bogotá para que sea un escenario amable, donde cualquier persona pueda disfrutar de la historia de la ciudad de forma autónoma y sin barreras sensoriales o comunicativas. Todo este esfuerzo de cara a la gente se refleja además en sus indicadores de gestión, alcanzando puntajes de entre 97 y 100 en la medición de transparencia de la Procuraduría General de la Nación.
"El patrimonio es de todos cuando...". Los participantes opinaron.
El momento más dinámico de la jornada llegó cuando los asistentes compartieron sus impresiones sobre cómo debe vivirse el patrimonio bogotano. Los comentarios coincidieron en un mensaje claro: el patrimonio cobra sentido cuando involucra a todas las comunidades, se conecta con colegios y universidades, y reconoce la diversidad de la ciudad.
Al final de la jornada, la ciudadanía dejó sobre la mesa una invitación cercana: llevar estas charlas directamente a las localidades y alcaldías locales, facilitando el diálogo con quienes no pueden trasladarse y descentralizando la información para que más personas se animen a participar en las convocatorias públicas del Distrito.


