Consejo Nacional de Patrimonio Cultural aprobó el PEMP del Centro Histórico de Bogotá

David Delgado, Mauricio Uribe y María Victoria Villamil, durante la exposición del PEMP del Centro Histórico de Bogotá ante el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural. Foto: Édgar Gutiérrez / IDPC

El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, instancia encargada de aprobar la adopción de estos instrumentos, dio su voto favorable al PEMP para el Centro Histórico de Bogotá por considerarlo integral e innovador, dada su armonización con el Plan de Ordenamiento Territorial –POT y la comprensión del patrimonio desde un enfoque ambiental, cultural, físico y participativo.

El Instituto de Patrimonio Cultural formuló el PEMP del Centro Histórico de Bogotá como una de las grandes apuestas de esta Administración entendiendo la necesidad de mitigar el deterioro y las problemáticas actuales del Centro. La propuesta integral que se define para su recuperación y proyección se desarrolla mediante un modelo de manejo y protección, capaz de regular y reconocer las realidades físicas del Centro Histórico de la ciudad y armonizarlas con las condiciones socioeconómicas cambiantes, con el objetivo concreto de tejer y equilibrar el territorio.

Los objetivos del PEMP son:

  • Un Centro Histórico con identidad fortalecida y fiable como patrimonio cultural y natural valorado y apropiado por los colombianos.
  • Un Centro Histórico multiescalar con un territorio articulado espacial y funcionalmente, con mejores condiciones de habitabilidad.
  • Un Centro Histórico competitivo y habilitador de una economía no tradicional que incorpora los oficios que la identifican.
  • Un Centro Histórico con gobernanza que propicia intervenciones articuladas, gestionadas y sostenibles.

Es así que la propuesta integral del PEMP consolida el Paisaje Urbano Histórico a partir de la definición de un Modelo de Manejo y Protección que se concreta mediante una propuesta urbana general, la cual contiene 8 Intervenciones Integrales que proponen: recuperar el patrimonio cultural del Centro Histórico, conservar el patrimonio natural resilente, fortalecer la actividad residencial y la identidad local, lograr una sinergia entre diferentes centros de encuentro, establecer un espacio público sostenible, una movilidad sustentable y convertir el Centro Histórico en un territorio productivo con identidad arraigada. 

Así mismo, para mejorar entornos y fortalecer el desarrollo económico, social y cultural, en estrecha relación con manifestaciones e identidades locales, se proponen 14 Unidades de Paisaje, entendidas como una herramienta metodológica multidimensional que establece lineamientos normativos, integra intereses territoriales para fortalecer la gestión y apropiación de las acciones que se generan en su territorio y permite el seguimiento a los objetivos del PEMP. Y todo ello territorializado en cinco Ámbitos Estratégicos, articulando iniciativas públicas y privadas.

En las tres localidades que abarca la delimitación del Plan (Los Mártires, La Candelaria y Santa Fe) donde residen aproximadamente 233.000 personas y hay una población flotante diaria de un millón de habitantes, se encuentran 2.300 inmuebles declarados Bienes de Interés Cultural –BIC. El PEMP aporta una visión construida con y para sus habitantes para los próximos 20 años, en donde se acoge el sector antiguo y lo incorpora a una identidad dinámica que privilegia el patrimonio tangible e intangible. Protege y atrae residentes. Cumple su rol de nodo de ciudad y país con criterios de innovación, diversidad, inclusión y competitividad y por tanto es gestionado de forma inteligente y participativa para ser equilibrado, sostenible y habitable.

El PEMP incorpora iniciativas y actuaciones identificadas en los estudios precedentes y, así mismo, desarrolla un sistema que permite su alimentación y consulta permanente. En el proceso de diagnóstico y formulación, que se realizó de la mano de residentes, comerciantes, comunidad universitaria, propietarios e instituciones que se encuentran en el sector, se realizaron más de 40 encuentros de experiencias, validación y diálogo en el que participaron más de 2.100 actores públicos, privados y de la sociedad civil. Además, se obtuvieron más de 40.000 interacciones en redes sociales y en otras instancias de participación, y más de 500 propuestas ciudadanas, de las cuales el 65% fueron incluidas en el PEMP. Estas socializaciones se mantendrán a lo largo de la implementación.

En este sentido, el PEMP se convierte en la hoja de ruta para transformar el Centro Histórico de Bogotá en un lugar competitivo, equilibrado, dinámico, que esté a la altura de otros centros históricos latinoamericanos, como el del Distrito Federal de México y el de Quito (Ecuador), en donde se han desarrollado planes similares. Este es solo un paso más para que el patrimonio recibido constituya la memoria y la identidad que se debe valorar y articular con la construcción presente, proyectando el patrimonio que dejamos a las futuras generaciones. 

Conozca más sobre el Plan Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico de Bogotá AQUÍ.